Adenoides y amígdalas

Nuestros cuerpos son criaturas maravillosas, casi todas las cuales tienen un lugar especial en nuestra salud y funcionamiento normal. Se dice que el cuerpo humano tiene las partes correctas y se considera una máquina compleja. Nuestros cuerpos están hechos de tal manera que todo tiene un papel definido. Además, algunos incluso afirman que cada órgano y célula funciona como uno, y que siempre estamos bien protegidos y protegidos de cualquier organismo invasor o alienígena. Aún así, hay partes de nuestro cuerpo que no están incluidas en ningún debate importante sobre la salud. Sin embargo, lo que no podemos entender es que estas partes juegan un papel vital en nuestras vidas, y estas partes trabajan constantemente para protegernos del daño.

Puede que se pregunte de qué estoy hablando aquí. Puede haber solo uno de los anteriores, es decir, el sistema inmunológico de nuestro cuerpo. Se ha descubierto que nuestro sistema inmunitario tiene una forma muy única y compleja de deshacerse de los organismos nocivos. Cada segundo, hay ciertas partes de nuestro cuerpo que bloquean, atrapan, detienen, filtran o derraman cuerpos extraños. Estos mecanismos de protección nos ayudan a mantenernos saludables y evitar enfermedades y lesiones.

Además, nuestro cuerpo, como un cortafuegos, tiene mucha protección hasta que cada organismo alcanza la parte vital. Se dice que se han instalado tres líneas principales de protección. Son la primera línea de defensa, la segunda línea de defensa y el nivel celular. Pero en aras de esta discusión, me refiero solo a la primera línea de defensa que cubre las adenoides y las amígdalas.

Adenoides en paladar blando, borde superior de la garganta y detrás de la nariz. Estos pequeños órganos glandulares son como ganglios linfáticos que filtran y se unen a organismos extraños o bacterias que ingresan a la nariz o incluso a través de la boca. Son parte de la defensa principal de nuestro sistema inmunitario, trabajando constantemente para destruir tantos organismos como sea posible.

Por otro lado, las amígdalas funcionan igual que nuestras adenoides. También se consideran como la protección principal para los organismos que pasan adenoides o por microbios orales. La diferencia está en su posición, las amígdalas se encuentran a ambos lados de la garganta.

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Resumen:

1)

Nuestro sistema inmunitario trabaja para protegernos del daño y para mantenernos saludables. 2)

Nuestras adenoides se encuentran en la parte posterior de la cavidad nasal, encima de la moneda blanda. 3)

Las amígdalas se encuentran a ambos lados de nuestra garganta, lo que nos ayuda a filtrar microorganismos extraños que ingresan a nuestros cuerpos.

Referencias